LAS TRES ‘S’ DE LA DETERMINACIÓN DE LA VIDA 10 TESIS HACIA UNA VISIÓN
CRÍTICA DE LA DETERMINACIÓN SOCIAL DE LA VIDA Y LA SALUD
Jaime Breilh
Las mayores reservas petroleras,
minerales y espacios agrícolas suramericanos radican justamente en los países
donde podrían sentarse las bases de un nuevo modelo de sociedad, en cuyo marco
sea viable el sumak kawsay o ‘buen vivir’, y se conquisten modos de vivir
sustentables y saludables.
Todo esto obviamente encarna serias implicaciones
para el futuro de la salud colectiva y de la epidemiología.
La epidemiología como brazo
‘diagnóstico’ de la salud colectiva sufre las tensiones, impulsos y obstáculos
de todo conocimiento que contribuye a definir la imagen de la realidad, así
como del éxito o fracaso de las políticas.
Con la epidemiología, se pueden
construir informes o peritajes permisivos a favor de las grandes empresas, o se
puede defender la vida de las colectividades.
Se hace urgente impulsar una
epidemiología que contribuya a explicar, que integre las distintas miradas
desde las cuales se puede observar la afectación de la vida, y que apoye la
movilización social organizada. Nuestro quehacer epistemológico y
perfeccionamiento metodológico, si bien encarnan un desafío académico serio,
deben realizarse en el seno de la praxis, junto a las organizaciones sociales
en lucha, sin aislarse como un fenómeno academicista.
No es completa la acción por la
salud humana, sin integrarla a la lucha por la defensa de la vida en la madre
naturaleza, no es adecuado y viable para la salud colectiva en el plazo
mediato, enfocar todas nuestras operaciones con un sentido antropocéntrico solo
en la promoción y defensa de la vida humana, sin proteger y ampliar la
reproducción de la vida en la naturaleza. No es posible hacer una epidemiología
crítica eficaz y efectiva, sin trabajar complementariamente una ecología
crítica orientada a la sustentabilidad; no es viable lograr modos de vida,
plena y sostenidamente saludables, con sólo construir una sociedad solidaria,
sin que ésta sea a la par sustentable.
Tesis 1 - El pensamiento epidemiológico actual está sujeto a una determinación
social predominantemente pragmática y funcionalista
Modelo crítico de la determinación social de la salud
El papel de la ciencia es conocer
para transformar. El conocimiento/investigación y la incidencia se implican
mutuamente. Al pensar científicamente en los objetos de la vida y la salud, se
aplica una matriz disciplinar y una metodología, pero a la vez aplicamos una
perspectiva ética y un conjunto de valores sobre la práctica. Es por eso que el
espacio de la praxis de los científicos, está cruzado por relaciones sociales,
por las correspondientes presiones y aun amenazas del poder. La integración del
modelo crítico de la determinación social de la salud en la docencia y en los
espacios de gestión presupone rupturas epistemológicas e ideológicas con ese
marco institucional y cultural, y la implementación de programas de
investigación enraizados en la lucha de la gente, de largo aliento, para que
las creativas propuestas que surgen en los foros y espacios académicos no
vuelvan a ser marginadas como sucedió con nuestra producción a partir de los
años 1980.
Tesis 2 - El modelo civilizatorio actual y el sistema de aceleración
económica y despojo (pillaje) que lo sostiene son el gran eje de la
determinación social, y son incompatibles con el buen vivir y los modos de vida
saludables
Economía viral
sustentable
Política de la vida
(solidaria)
Cultura de la vida
(libertaria)
El modelo de acumulación acelerada
acrecentó la imposición a la humanidad de una economía de la muerte, que
administra las necesidades para generar más capital, es decir más trabajo
muerto, que aplica el capital para extraer trabajo vivo del trabajador,
planifica la muerte de los objetos para que nos veamos obligados a acortar los
ciclos de compra/consumo
Tesis 3 - Hay que superar la noción empírica de los ‘espacios
saludables’ e introducir la perspectiva crítica de los requisitos reales de una
sociedad para la vida (las 3 ‘s’)
Movimientos de la Vida – Determinación social para la vida – Las 3 S de
la vida
El gran movimiento de la vida
forma una unidad dinámica, la vida sobre el planeta se desarrolla bajo la
determinación de un gran movimiento metabólico. Es una de las expresiones más
amplias de la determinación social de la vida. Ese metabolismo es un proceso
complejo, interdependiente, que vincula a los seres humanos con la naturaleza a
través del trabajo. El ser humano establece con la naturaleza un intercambio
dinámico doble: un intercambio material específico, ecológico, y un intercambio
social general regulador, de relaciones universales, de necesidades de todos
los aspectos y de capacidades universales (marx , 1972). La actividad humana se
orienta en principio hacia el desarrollo y cuidado de la vida y el compartir
los recursos de la vida, y debería cuidar el intercambio de la vida que
producimos, formamos y regresamos a la naturaleza.
La actividad humana se orienta en
principio hacia el desarrollo y cuidado de la vida y el compartir los recursos
de la vida, y debería cuidar el intercambio de la vida que producimos, for-
mamos y regresamos a la naturaleza.
La primera ‘S’ de la vida es la sustentabilidad. Es especialmente
importante la confusión creada por el uso indiscriminado de las nociones de
‘sustentabilidad’ y ‘sostenibilidad’. El énfasis semántico de “sostener” se
relaciona con las nociones de ‘mantener’ o ‘continuar’. La noción de lo
sustentable se relaciona con las nociones de ‘sustentar’ o ‘fundamentar’.
El paradigma de la sostenibilidad
se liga con la idea de mantener el modelo social imperante, pero ajustando
ciertos parámetros “desajustados” para permitir la continuidad. En cambio, el
paradigma de la sustentabilidad se inclina hacia la búsqueda de cambios
profundos sociales y filosóficos, no sólo para un desarrollo sustentable, sino
para la creación de sociedades sustentables. La ‘sustentabilidad’ (‘paradigma
de la transformación’) es un concepto multidimensional que implica un conjunto
de condiciones para que los socio-ecosistemas puedan fundamentar o sostener, no
cualquier forma de vida sino una vida plena, digna, feliz y saludable.
Como elementos constitutivos de
la sustentabilidad: primero y fundamentalmente la soberanía (como requisito de
autárquica de la vida), así como la solidaridad en la reproducción social
(equidad social, cultural, política, generacional y ambiental); la integralidad
(como opuesto a lo simplemente sectorial o focalizado, y como algo que busca la
concatenación entre todas las dimensiones del desarrollo); lo intercultural
(como ruptura respecto a las visiones unilaterales y eurocéntricas que
discriminan y empobrecen); el balance entre pasado-presente-futuro (no sólo en
el sentido de la garantía y satisfacción de necesidades de las generaciones
futuras sino de avanzar hacia la reconstrucción del propio sistema de
necesidades; y finalmente, la adaptación del desarrollo a las condiciones
espaciales y del medio
La segunda ‘S’ de la vida es la solidaridad. Una ‘sociedad solidaria’
es aquella donde la estructura económica productiva se organiza alrededor de la
preeminencia la vida y del bien común; basado en una construcción consciente y
equitativa de la necesidad, sin derroche, ni desperdicio y sin desproporcionar
los re- cursos presentes y futuros; donde todos los pueblos pueden realizar a
plenitud su identidad y las potencialidades de su cultura; donde la conducción
de la vida colectiva ofrece a todos la posibilidad de incidir sobre el Estado y
el movimiento social; donde todos disfrutan del bien protector de la
organización social; y donde todos trabajan juntos por construir razonable y
equitativamente un sistema de derechos y responsabilidades frente a la
protección de la madre tierra.
La tercera ‘S’ de la vida es la característica de ser saludable. La
sociedad saludable implica, sobre la base de las dos ‘S’ o principios
anteriores, contar con la posibilidad real de modos de vida que consoliden y
perfeccionen, en los diferentes espacios socio culturales, la preeminencia de
procesos protectores y soportes, colectivos, familiares e individuales, que
posibiliten el pre- dominio de formas fisiológicas y psíquicas que sustenten
una buena calidad de vida biológica y psíquica, posibilitando una mayor
longevidad, capacidad de asimilación de noxas, potencialidad para la plena
actividad física en todas las edades, disfrute del placer y la espiritualidad.
Tesis 4 - La determinación social de la vida y la salud no consiste en
expandir el modelo empírico a buscar ‘las causas de las causas
El paradigma empírico analítico
se basa en los postulados del realismo, del positivismo (unidad metodológica de
la ciencia) de la explicación causal y del empirismo (los conceptos como
reflejos de la experiencia y del referente empírico
‘Riesgo’, ‘Determinantes’ o ‘Determinación’ ¿De qué estamos hablando?
En la actualidad uno de los
obstáculos epistemológicos que confronta la epidemiología crítica para
consolidarse, sobretodo en espacios institucionales técnicos, es el ‘modelo de
los determinantes sociales de la salud’ impulsado por la respectiva comisión de
la OMS. La propuesta de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud de
la OMS en 2005
La salud colectiva
latinoamericana se había adelantado en tres décadas a la OMS, pero el
pensamiento anglosajón invisibilizó la producción latinoamericana al lanzar al
mundo su modelo, y la explicación radica en el movimiento de las relaciones
sociales que batallan por constituir el campo de la salud colectiva; su
contenido y su práctica.
La salud colectiva
latinoamericana eslabonó la construcción integral del objeto salud, con una
práctica integral de transformación estructural ligada a la lucha de los
movimientos sociales, no la transformación de ‘riesgos’ aislados, o ‘factores
determinantes’ ligada a las preocupaciones de la burocracia internacional
Lo social y lo biológico: más que la conexión de variables
La salud humana y los ecosistemas
son objetos que incluyen procesos de carácter biológico socialmente
determinados.
Tesis 5 - Debemos superar la noción epidemiológica de lo social como
construcción inductiva desdelo individual (la determinación comprende los modos
de vida en inequidad y, no solamente, estilos de vida malsanos)
Inductiva/Individual
(Micro): estilos de vida malsanos – encuestas individuales
Colectiva (Macro):
Determinación
Epidemiologia Social:
Modos de vivir/estilos de vida
La epidemiología empírico-analítica
prescinde del razonamiento complejo de la realidad multidimensional y reduce el
ámbito de comprensión y de análisis al plano de los fenómenos empíricos,
directamente observables en el mundo fenoménico.
Para superar ese reduccionismo
cartesiano tenemos que romper la linealidad de las relaciones causa-efecto como
una manera de comprender la relación determinante y adentrarnos en la complejidad
de la salud, pero también entender cuál es la relación entre lo micro y lo
macro en determinación de la vida y la salud.
Samaja (1993), explica no es ni
el orden colectivo (general) el que determina exclusivamente, ni lo es el orden
individual; hay más bien un movimiento dialéctico entre lo micro y lo macro. La
explicación que él ofrece sobre la relación dinero capital explicada por Marx
que, entre la parte y el todo, entre lo micro y lo macro, entre la realidad
social y epidemiológica de las personas y la realidad social y epidemiológica
colectiva hay un movimiento de determinación de dos vías: el todo tiende a
reproducir las condiciones existentes en lo colectivo y la parte (el individuo)
tiende a generar a provocar cambios en la totalidad y, a la final, ese
movimiento es el que determina.
Los modos de vida en el perfil epidemiológico (sistema de
contradicciones que determinan los patrones epidemiológicos de exposición y
vulnerabilidad)
En los espacios sociales
concretos, desarrollan su reproducción social distintas clases socia- les,
cruzadas por características y relaciones étnicas y por relaciones de poder de
género. En la interfase de esas relaciones, se estructuran modos de vida
colectivos y característicos, que delimitan las potencialidades económicas,
políticas y culturales de cada clase. Es imposible comprender la salud de estos
grupos, sin estudiar sus modos de vida
En el espacio individual y
familiar, las personas concretas construyen sus vidas que con el tiempo
organizan sus propios estilos de vida
Conjunto multidimensional y
dialéctico de procesos que ocurren en varias dimensiones de la vida,
concatenados con los modos de vida y relacionados con las determinaciones y
contradicciones estructurales más amplias es que hemos denominado perfiles
epidemiológicos
Los perfiles epidemiológicos –
que no son simples perfiles estadísticos sino explicaciones de la salud –
varían de una clase social a otra y sufren modificaciones históricas según los
cambios de las relaciones de poder que afectan los modos de vida. Sus elementos
no son puramente interpretativos, sino que sirven para reflexionar sobre la
acción, para organizar la prevención y promoción profundas de la vida, en
relación con los procesos de la determinación social de la salud urbana y la
degradación ecológica del espacio urbano.
La epidemiología es una
disciplina que necesita recurrir con frecuencia a comparaciones y
estratificación, puesto que requiere anteponer grupos poblacionales que
registran ciertas características ligadas, se supone, a determinados estados y
problemas de salud. Así se pueden comparar grupos por edad, por género, por
rasgos etnoraciales, etc.
La lógica que se ha impuesto en
la epidemiología empírico- analítica ha provocado una gran confusión alrededor
de categorías como la equidad social, o su contrario, la inequidad social, la
desigualdad
La inequidad es la categoría que
define las relaciones y contrastes de poder que existen en una formación
social; es lo resultado de una historia de acumulación de poder y resulta de un
proceso en que una determinada clase social se apropia de las condiciones del
poder que son generalmente interdependientes: apropiación y acumulación
económica, política y cultural, para hacerlo debe subordinar o excluir a otra u
otras clases sociales. Moldea los rasgos de los componentes estructurales del
modo de vivir y explica las notables diferencias entre dichos modos de vivir de
diferentes clases sociales
La desigualdad, es una expresión
resultante de esa inequidad y expresa una in- justicia en el reparto o acceso
de los bienes y servicios que existen en una sociedad. Es decir, mientras la
inequidad es una categoría explicativa, la desigualdad es una expresión
observable de la inequidad.
Tesis 6 - La salud es un proceso complejo, pero el reconocimiento de la
complejidad no puede ser la ampliación de la misma lógica teórico-política, ni
la adopción del relativismo
La problemática de salud puede
ser mirada como un problema individual o como colectivo, dos dimensiones que
aunque distintas están profundamente interrelacionadas. La salud individual se
refiere a fenómenos de salud que se observan, explican y atienden en las
personas y sus familias. La salud colectiva se refiere a fenómenos que se
producen, observan y afrontan en la dimensión social o colectiva.
La razón por la cual esas
nociones inscritas en la lógica del pensamiento convencional de la vieja salud
pública se imponen, obedece a la hegemonía del llamado modelo biomédico, del
paradigma positivista que lo sustenta, y de una concepción funcionalista de la
práctica.
Al abordar la salud como un
problema colectivo, se comprende la necesidad de un paradigma interpretativo
que haga posible superar la visión lineal y reduccionista de la salud como un
efecto mórbido de causa(s) aisladas, y deviene la necesidad de comprender la
salud en su complejidad. Ahora bien, la salud es un proceso complejo, pero el
reconocimiento de la complejidad no puede ser la ampliación de la misma lógica
teórico-política, ni la adopción del relativismo.
Desde 1990 la crítica contra esa
racionalidad moderna imperante, y contra el positivismo como su mejor expresión
en la ciencia; fue el momento en que sobrevino un movimiento epistemológico
neoconservador que tuvo una gran influencia sobre las ciencias sociales como la
epidemiología, y que Habermas lo definió como: “...uno de los movimientos
intelectuales más virulentos y peligrosos de nuestra época” (habermas, 1981)…
Enfiló su mayor esfuerzo a deconstruir los llamados metarelatos de emancipación
y oponerse a toda noción de totalidad, pues dicha noción – según los
posestructuralistas – no tenía cabida en una sociedad informatizada…se propuso
desmantelar las creencias modernas basadas en los principios de: ‘unidad’;
‘jerarquía’; ‘identidad’, ‘fundamentación’; ‘subjetividad’; y ‘representación’;
mientras se celebró los anti-principios de ‘diferencia’ y ‘multiplicidad’ en la
teoría, la política y la vida cotidiana.
La deconstrucción propuesta como
sentido liberador terminó reproduciendo la hegemonía, puesto que en lugar de
recuperar la dialéctica entre la totalidad y los individuos, entre la unidad y
la diversidad, entre el orden colectivo y el orden individual, y a nombre de la
liberación se recayó hacia la racionalidad de lo micro y la lógica
individualista (breilh, 1999)
La salud se desarrolla, entonces,
como proceso concatenado entre las dimensiones espaciales de lo general, lo
particular y lo singular (micro). Al interior de cada una de éstas, y entre las
mismas ocurren contradicciones entre la tendencia de lo estructurado a reproducirse
y el movimiento generativo que impulsan miembros de los grupos sociales y las
personas para transformar dichos procesos estructurados.
La salud colectiva
latinoamericana eslabonó la construcción integral del objeto salud, con una
práctica integral de transformación. Pero, no es la transformación de ‘riesgos’
aislados, o ‘factores determinantes’, o ‘determinantes sociales de la salud’
–como suele decirse en algunos círculos-, sino la incidencia sobre procesos de
determinación históricos de la determinación general, y sobre los modos
estructurados de vida. No se puede lograr una vida saludable con cambios de los
efectos y delos estilos de vida individuales, aunque se lo haga en una campaña
epidemiológica masiva, eso puede lograr mejoras pero n o sustentables.
Sólo se pueden lograr
transformaciones profundas y sustentables cuando se dan cambios de la
reproducción social más amplia y en los modos estructurados de vivir de las
clases sociales.
Tesis 7 – La epidemiología es responsable por promover la justiciabilidad
y la exigibilidad del derecho a la salud y no de enredarse en un academicismo
que termina obstaculizando la lucha, y tornándose un instrumento para la
fabricación de la duda como recurso de impunidad de los poderosos
El primer paso para poder
comprender la salud y sus derechos desde una perspectiva integral es romper con
la hegemonía de esas nociones biomédicas y la lógica liberal de la práctica convencional.
El derecho a la salud, entonces,
abarca más que el derecho a los bienes que factibilizan una atención curativa
adecuada, sino que más bien su vigencia se vincula inseparablemente a la
vigencia de otros derechos del buen vivir.
La determinación social de la
salud, como conocimiento del espectro del derecho, plantea el desafío de una
construcción de carácter crítico, interdisciplinaria e intercultural para
conjuntar tanto una visión renovada del derecho como de la salud.
La epidemiología crítica otorga
decisiva importancia interpretativa a la construcción intercultural de la
salud. Considera fundamental la conjunción de sujetos y culturas en las
construcciones sobre la salud
Nuestra gestión debe combinar
acciones preventivas enfocadas tanto en contrarrestar los procesos malsanos,
como en promover los procesos protectores/saludables. Las acciones son más
eficaces y sustentables, mientras más abarquen las tres dimensiones de la
realidad. Tenemos que actuar respetando, protegiendo y asegurando el derecho a
los servicios de salud para las personas, pero esas acciones no son
sustentables si no se acompañan de acciones que actúen sobre los procesos
colectivos, particulares y generales. Las acciones de salud individuales pueden
ser más inmediatas, y se requieren como reacción emergente a trastornos de
salud individuales, que demandan respuestas inmediatos, pero si bien reparan la
salud individual, no resuelven el problema de modificar las condiciones
determinantes que provocan el problema.
El derecho debe consolidar la
justiciabilidad integral del derecho a la salud mediante la instauración y
garantía de obligaciones que abarquen las tres dimensiones. La epidemiología
además puede contribuir a la elaboración de criterios y parámetros de monitoreo
crítico de la realidad que faciliten el control social, la rendición de cuentas
y, en definitiva, la exigibilidad jurídica de los derechos.
Tesis 8 - Para implementar una visión dialéctica de la determinación es
indispensable una ruptura con la noción geométrica del espacio, con la noción
empírica analítica del territorio (de la geografía clásica) y con la noción
restrictiva de ecosistema (de la ecología funcional)
Es necesario romper con el
pensamiento cartesiano, que comprende el objeto como opuesto y separado del
sujeto, y ubica al espacio en el orden de lo absoluto; hay una producción
social del espacio
Tesis 9 - Hay que construir una incidencia epidemiológica crítica y
emancipadora, romper la camisa de fuerza del salubrismo funcional y recrear el
triángulo de la política impulsando una ética renovada de la gestión, ligada a
los derechos humanos y de la naturaleza
La proyección práctica del
conocimiento científico aplicado a una realidad social y ambiental depende
también de la forma como articulamos nuestra comprensión de la realidad. La
proyección política de la ciencia depende de la forma como construimos nuestros
objetos de transformación, la politicidad de la ciencia no se limita a los
nexos abiertos, visibles o externos de los programas científicos, sino a las
relaciones o formulaciones internas del quehacer investigativo, una especie de politicidad
interna implícita del conocimiento (breilh, 2010).
La investigación busca conocer
para transformar, y el método de conocimiento está supeditado a las
características y movimiento del objeto (de transformación). Si combinamos esas
dos premisas, podemos concluir que es en el espacio de la acción donde se
encuentra el objeto y sus elementos de transformación. Por consiguiente, es en
la praxis transformadora que se establecen las condiciones, mediaciones,
requisitos conceptuales e instrumentales del conocimiento transformador.
Al penetrar analíticamente en la
gestión, Matus identificó tres elementos que los organizó en la Figura 7, en la
que se anteponen las dimensiones de la gestión en las que puede incidir la
epidemiología (matus , 1998):
La propuesta es pensar el
quehacer de la comunidad científica en salud colectiva, ambiente y sociedad
como una expresión vital y especializada de la política y la gestión, cuyo análisis
implica contenidos y relaciones de la acción que esbozamos a continuación: [A] proyecto
político se refiere al contenido de la acción relativo a los fines estratégicos
de una colectividad para construir las bases económico sociales, culturales y
políticas del buen vivir y de la ética de salud; [B] la gobernabilidad implica
el poder para manejar el proyecto y el grado de consenso o disenso que lo
empuja u obstaculiza, mediante análisis estratégico de los sujetos y sus
relaciones sociales; y [C] la capacidad de gestión se refiere al acervo de
técnicas, destrezas y habilidades indispensables según la naturaleza del
programa de acción, tanto las provenientes de fuentes académicas como de los
pueblos y sus organizaciones.
Tesis 10 - Hay que superar la lógica empírico-analítica de ‘medir para
reflexionar’ y no dejarnos condicionar acríticamente por la lógica de los
procesos automatizados de análisis asistido por computador y sistemas de
información que empleamos
Sin restar mérito a los esfuerzos
informáticos que realizan las instituciones, hay que trabajar mucho hacia una
reingeniería de los mismos, superando las construcciones convencionales y el
trabajo acrítico con categorías que provienen del análisis empírico.
Hay que recuperar el sentido
humanista y social del conocimiento, pero sin perder de vista tampoco las
lecciones que nos dejan los buenos científicos de cualquier color político.
IDEA PRINCIPAL: rediscutir la determinación social de la salud y
superar la noción positivista de los ‘determinantes sociales de la salud’.
IDEA SECUNDARIA: Con la epidemiología, se pueden construir informes
o peritajes permisivos a favor de las grandes empresas, o se puede defender la
vida de las colectividades.
APORTES DEL AUTOR: se hace urgente impulsar una epidemiología que
contribuya a explicar, que integre las distintas miradas desde las cuales se
puede observar la afectación de la vida, y que apoye la movilización social
organizada. Nuestro quehacer epistemológico y perfeccionamiento metodológico,
si bien encarnan un desafío académico serio, deben realizarse en el seno de la
praxis, junto a las organizaciones sociales en lucha, sin aislarse como un
fenómeno academicista.
MAPA CONCEPTUAL: conjunto multidimensional y dialéctico de procesos
que ocurren en varias dimensiones de la vida, concatenados con los modos de
vida y relacionados con las determinaciones y contradicciones estructurales más
amplias es que hemos denominado perfiles epidemiológicos
La inequidad es la
categoría que define las relaciones y contrastes de poder que existen en una
formación social
La desigualdad, es una
expresión resultante de esa inequidad y expresa una in- justicia en el reparto
o acceso de los bienes y servicios que existen en una sociedad
La salud individual se
refiere a fenómenos de salud que se observan, explican y atienden en las
personas y sus familias.
La salud colectiva se
refiere a fenómenos que se producen, observan y afrontan en la dimensión social
o colectiva.
NOVEDAD CIENTIFICA: las tesis que aquí se enuncian plantean un
giro, o mejor, un ascenso del objeto de conocimiento y transformación de la
epidemiología de la salud a una ‘epidemoecología’ de la vida; giro que implica
la necesidad de reconstruir también el sujeto del conocimiento, y naturalmente
ampliar el ámbito de análisis de las líneas de praxis/ incidencia. Abogamos,
entonces, porque trabajemos tres replanteamientos, que se penetran mutuamente:
un cambio de objeto, cambio de sujeto(s) y cambio de praxis.
PROPUESTA DEL AUTOR: Sólo se pueden lograr transformaciones
profundas y sustentables cuando se dan cambios de la reproducción social más
amplia y en los modos estructurados de vivir de las clases sociales.
El desafío es combinar las
fortalezas del pensamiento crítico con aquellas del trabajo científico de
excelencia. Tenemos por delante una tarea muy difícil ante la cual ninguno de
nuestros centros de investigación, ninguna de nuestras organizaciones son
autosuficientes: tenemos que pensar en serio y con humildad en la colaboración.
Resumén: Doctorante: Mayra López
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