domingo, 22 de mayo de 2016

ESPACIO, CALIDAD DE VIDA Y ADMINISTRACIÓN COLECTIVA: REFLEXIONES DESDE LA EPIDEMIOLOGÍA CRÍTICA

ESPACIO, CALIDAD DE VIDA Y ADMINISTRACIÓN COLECTIVA:   REFLEXIONES DESDE LA EPIDEMIOLOGÍA CRÍTICA
Jaime Breilh

El espacio y el  tiempo corresponden a esas características esenciales de lo humano, que guardan una estrecha relación e influencia sobre dichos modos de vivir y determinan aspectos sustanciales de la práctica de los pueblos.

Desde el punto de vista de la salud, la totalización del mercado como vehículo de realización de los más altos índices de concentración monopólica que registra la historia, implica la globalización epidémica y el deterioro ecológico.

La destrucción del espacio social es múltiple y crece a pesar de la acumulación de evidencias del peligro para la humanidad, pues la visión utilitaria- mercantil del lucro a corto plazo justifica la supuesta urgencia de  “dominación” de la naturaleza, que para esa concepción es perfectamente explotable, porque está formada solamente por valores de cambio. La degradación de la naturaleza se muestra de cuerpo entero en el deterioro ecológico masivo que opera a través de tres grandes procesos: [1] la polución  (física y simbólica); [2] la depredación/destrucción de los soportes bióticos; y [3] la degradación ecológica por pérdida de biodiversidad y deterioro del espacio simbólico.

MODELOS CIENTÍFICOS Y MODELOS DE PRAXIS: PARADIGMAS HEGEMONICOS

Como el propósito es perfilar una perspectiva de acción, se pueden sintetizar tres principales paradigmas interpretativos que han influido los estudios sobre el espacio y la gestión: el objetivismo (realismo acrítico, típicamente ligado a la teoría refleja del  conocimiento positivista); el subjetivismo (no realismo culturalista); y el praxiológico participativo (realismo dialéctico) [Bhaskar 1986; Breilh 2000]. Podría decirse desde una epistemología crítica, que los dos primeros han hegemonizado la actividad científica funcional, y el tercero ha constituido una herramienta para el pensamiento crítico.
En los modelos científicos hay una articulación entre los paradigmas interpretativos y la praxis, sea que esa relación esté o no explícita.

Modelo objetivista empírico y funcionalista, asume la realidad como un elemento que existe “puro”, “en si mismo” e independiente del sujeto; posición ontológica que corresponde a una teoría

Un modelo teórico se caracteriza por una interpretación y recorte del objeto (dimensión ontológica); una forma de entender la relación objeto-sujeto (dimensión epistemológica); y una concepción de la práctica y posicionamiento ante el poder (dimensión praxiológica). 

La visión positivista al perder de vista el movimiento y separar el espacio del tiempo, termina provocando un dualismo o desconexión de la geografía con la historia, y de esa forma si bien puede describir los elementos formales de un sistema, sus asociaciones estables a las que se acostumbra a llamar causas, es incapaz de abordar y explicar el movimiento y los procesos históricos del territorio y la ecología [Santos 1996].

Los modelos geográficos y epidemiológicos surgidos bajo la lente positivista terminan sumidos en el determinismo (biologicismo, naturalismo) y en la noción empírica del causalismo; concepciones propicias para el predominio de los enfoques cuantitativistas del conocimiento, centrados en un causalismo lineal, que sustituyen el pensamiento por la medición y terminan propugnando una “doctrina de la forma desprovista de vida y movimiento” Y lo que tiene especial importancia es la interpretación de una realidad fragmentada y la idea de que las partes de la realidad, como son la naturaleza y la sociedad, se conectan apenas externamente por relaciones funcionales, convierte al positivismo funcionalista en un poderoso instrumento fetichista puesto que al moverse en el plano puramente empírico y recortar los nexos con los procesos determinantes históricos, produce la inmediata expiación de las raíces estructurales de tales fenómenos, sean estos geográficos, o ecológicos, o epidemiológicos.

Las ciencias de espacio denotan la hegemonía de este primer tipo de modelo que reaparece con distintos ropajes. Unas veces es el determinismo geográfico natural, en otras la geografía cultural y su tesis adaptativa de las relaciones entre una sociedad localizada y cierto medio natural; y también aparece en la noción reduccionista del ecosistema, que sigue separando una especie de naturaleza primaria con sus flujos económicos de energía, sin historia humana [Santos 1996]. En todo caso es el modelo que engarza perfectamente con el funcionalismo político que apenas busca cambiar las formas, producir cambios puntuales en fenómenos aislados y no busca provocar reformas que cuestionen las bases profundas de la sociedad y sus relaciones ecológicas. 

El modelo subjetivo culturalista de acción localizada, sustenta la idea de que la realidad se construye subjetivamente, y que el marco subjetivo existe como un  “a priori” para acercarse a la realidad.
Ahora en la Era Neoliberal ha cobrado gran fuerza el constructivismo centrado en cuestiones microsociales y se ha propalado un tipo de ecologismo posmoderno que desconoce los procesos unificadores más generales. Se acentúa nuevamente el énfasis de lo local, la discontinuidad y el rol determinante de las expresiones locales de la cultura.

La Informática del Desarrollo Humano: Vaciamiento y Hegemonía

Un instrumento decisivo de la gestión por el desarrollo humano es la información, pero los sistemas de información convencionales adolecen de una visión forjada en consonancia con los modelos interpretativos que hemos descrito como hegemónicos, especialmente el objetivismo positivista, con su tendencia a fragmentar información y trabajar con variables miradas desde una perspectiva individual. Entonces, el desafío del avance de sistemas de información geográfica, de bases de datos sobre la realidad ecológica y de salud, no radica simplemente en el perfeccionamiento y sofisticación de equipamientos y programas sino en un cambio profundo de su estructura y contenido, así como en su democratización. 

En años recientes se han implementado centenares de sistemas y bases de información sobre calidad de vida y salud que pueden agruparse en: aquellas que se enfocan en la evaluación de la calidad de vida de pacientes en contextos hospitalarios y de servicios; aquellos que atienden la evaluación de la calidad de vida ligada a la atención médica y las políticas de salud de las instituciones; por otro lado las que evalúan la calidad de vida de poblaciones específicas como la laboral; otras que se preocupan por la evaluación del desarrollo y calidad de vida de poblaciones abiertas o colectividades; y finalmente las bases de información socio-demográficas o ambientales.

UN MODELO PRAXIOLOGICO PARA MIRAR LO GEO-ECOLOGICO DESDE LA EPIDEMIOLOGIA CRITICA Y MULTICULTURAL

La relación sujeto-objeto es dinámica y depende de la praxis como condición inherente y no como un elemento externo. Espacio y tiempo como categorías absolutas son abstracciones carentes de contenido propio. Desde la perspectiva de un modelo praxiológico participativo la geografía y la ecología no son meros reflejos de objetos de la naturaleza, del territorio o del mundo biótico, pues el sujeto sólo puede serlo en relación con lo que conoce y las características de la naturaleza tienen siempre elementos humano sociales. 

El modelo praxiológico establece, una ruptura epistemológica importante y necesaria para el pensamiento y la práctica en la salud colectiva. No  enfoca sólo los patrones de eventos y sus asociaciones constantes, dejando a un lado los procesos generativos que determinan dichos fenómenos, y de esa forma no pierde la capacidad de explicar el carácter, favorable o negativo para la salud, de los fenómenos de la naturaleza y de sus condiciones sociales, pues tal característica protectora o destructiva no es un “en sí” de los fenómenos, los fenómenos ecológicos no son “en sí mismos” destructivos o favorables para la vida, ni los procesos sociales existen “en sí mismos” como variables “positivas” o “negativas” para la salud. 

La Salud Pública requiere metodológicamente de un metarelato crítico que no se pretenda como un discurso matriz, y que  no impida la vigencia de las distintas visiones culturales, sino que opere como un metadiscurso que permita comprender los procesos de la salud colectiva como totales, que ofrezca a los estudios sobre lo simbólico una teoría social y política, y que pueda operar como un instrumento de coordinación de una lucha emancipadora en la cual cobren vida los discursos de los “otros” y sus articulaciones, pero no se difumine su pertenencia social [Mclaren  1997; García Canclini 1993].

La lógica de la descripción de la salud colectiva no puede ser exclusivamente matemático formal, es decir cuantitativa, ni exclusivamente atributiva y textual. Se requieren operaciones lógicas atributivas y funciones descriptivas formales para describir la realidad de salud, es decir, buenas matemáticas y buenos procedimientos de observación intensiva y análisis cualitativo para mirar la realidad, no solo como fruto de la necesidad de mayor rigor académico, sino para poder articular el discurso de la ciencia, de lo académico con los discursos que pertenecen a otras formas de saber que tienen mucho que hacer en la lucha por la salud. En resumidas cuentas, se requiere de un método analógico dialéctico que no desprende sus reglas ni de la observación  pura ni de ninguna facultad teórica sino de la praxis, pues es en la producción humana donde la actividad se transforma en los modelos con que los seres humanos se apropian del mundo y desprenden las reglas necesarias para arrancar y desarrollar el proceso de conocimiento [Samaja 1993]. 

Los puntos nodales de una gestión son la definición de la necesidad; la definición del contenido y calidad de los procesos; y el control de los mismos; y para todo eso se requiere de poder en sus distintas dimensiones. 

El punto de partida de toda gestión es la definición del concepto de necesidad y en concordancia con eso, la adopción de un concepto de modelo de desarrollo humano. 

Desde la Era Neoliberal el concepto de necesidad sufrió un retroceso considerable, en lugar de ser considerada como un bien esencial no negociable, pasó a tener un valor relativo, a discreción del mercado.  Esa trasmutación dela necesidad como un derecho humano hacia la necesidad como un valor, afecta sustancialmente la interpretación de la “calidad de vida” pues el referente para estudiarla deja de ser el conjunto de integral de bienes esenciales de la vida y en todos los ámbitos de reproducción social

Desde nuestro enfoque praxiológico la construcción de la necesidad como todo proceso humano se genera desde el orden individual o micro (génesis) y se reproduce desde el orden social o macro (reproducción social)  [Samaja 1997]. En el orden individual priman los procesos fenotípicos básicos es decir las (necesidades fisiológicas y psicológicas), en otras palabras, son las personas y las familias en su cotidianidad las que determinan los movimientos detallados del consumo, con sus preferencias y de acuerdo a sus obstáculos (estilos posibles y deseables de vida), pero dichos estilos (preferencias y obstáculos) no operan en un vacío social, sino que se desarrollan en espacios sociales concretos, enmarcados en los condicionamientos económicos, culturales y políticos (modos de vida típicos) que en cada clase social y de acuerdo a las relaciones  étnicas y de género que las caracterizan, son factibles y probables.

Los procesos históricos del orden macro social implican la construcción de necesidades colectivas, o la dimensión colectiva de las necesidades que luego se mantienen como patrones de reproducción social en los que se encuadra la necesidad individual.

Modelos emancipadores que buscan la ruptura organizada, orgánica, con las ataduras materiales, políticas y culturales de la sociedad capitalista. Entre estos podemos destacar las propuestas de economía popular paralela (el autocentramiento [Schuldt 1993]; la economía popular [Coraggio 1999]);  el modelo de liberación nacional centrado en la toma del Estado y la transformación de la estructura de propiedad y de poder político; y finalmente el que nosotros hemos llamado modelo de emancipación humano popular

  El movimiento latinoamericano de la medicina social o salud colectiva ha generado múltiples propuestas para la administración popular de la salud  y la dirección colectiva como formas reales de participación comunitaria.  

Las relaciones sociales de inequidad generan condiciones ecológicas destructivas de varios tipos. 

Una matriz geo-ecológica regional puede ser un instrumento importante para ubicar los procesos críticos y corepidemas.

IDEA PRINCIPAL: El espacio y el  tiempo corresponden a esas características esenciales de lo humano, que guardan una estrecha relación e influencia sobre dichos modos de vivir y determinan aspectos sustanciales de la práctica de los pueblos.

IDEA SECUNDARIA: la perspectiva de la epidemiología crítica, la importancia práctica del debate sobre los modelos científicos y el desarrollo humano, que han influido el pensamiento en los campos de la geografía y la ecología, asunto por demás importante para la ciencia epidemiológica.

APORTES DEL AUTOR: la lógica de la descripción de la salud colectiva no puede ser exclusivamente matemático formal, es decir cuantitativa, ni exclusivamente atributiva y textual. Se requieren operaciones lógicas atributivas y funciones descriptivas formales para describir la realidad de salud, es decir, buenas matemáticas y buenos procedimientos de observación intensiva y análisis cualitativo para mirar la realidad, no solo como fruto de la necesidad de mayor rigor académico, sino para poder articular el discurso de la ciencia, de lo académico con los discursos que pertenecen a otras formas de saber que tienen mucho que hacer en la lucha por la salud.

El reto de crear una naturaleza humanizada, no como certeza de un imperativo de progreso inevitable, sino como la posibilidad de que el talento popular, el saber colectivo y el conocimiento científico, mediante  jornadas de emancipación real, encuentren un camino distinto a la barbarie capitalista que ya destruyó buena parte de nuestro planeta.

MAPA CONCEPTUAL: En los modelos científicos hay una articulación entre los paradigmas interpretativos y la praxis, sea que esa relación esté o no explícita.
Un modelo teórico se caracteriza por una interpretación y recorte del objeto (dimensión ontológica); una forma de entender la relación objeto-sujeto (dimensión epistemológica); y una concepción de la práctica y posicionamiento ante el poder (dimensión praxiológica). 
El espacio es un producto material, pues los seres humanos socialmente organizados dan al espacio sus formas, funciones, significados y relaciones [Castells]
El medio geográfico es un conjunto dinámico de procesos (condiciones) naturales transformadas históricamente, ubicadas y localizadas, es el entorno o soporte natural humanizado e históricamente construido [Santos  1985].
El medio ecológico es el conjunto de procesos y relaciones históricamente construidos de una especie con su entorno orgánico e inorgánico.

NOVEDAD CIENTIFICA: se requiere de un método analógico dialéctico que no desprende sus reglas ni de la observación  pura ni de ninguna facultad teórica sino de la praxis, pues es en la producción humana donde la actividad se transforma en los modelos con que los seres humanos se apropian del mundo y desprenden las reglas necesarias para arrancar y desarrollar el proceso de conocimiento [Samaja 1993]. 

CRITICA A LA LECTURA: Las ciencias de espacio denotan la hegemonía de este primer tipo de modelo que reaparece con distintos ropajes. Unas veces es el determinismo geográfico natural, en otras la geografía cultural y su tesis adaptativa de las relaciones entre una sociedad localizada y cierto medio natural; y también aparece en la noción reduccionista del ecosistema, que sigue separando una especie de naturaleza primaria con sus flujos económicos de energía, sin historia humana
Los sistemas de información desde esta perspectiva humana y democrática, sólo pueden construirse incorporando a las colectividades bajo procesos participativos y de proyección emancipadora, que no forman parte de las preocupaciones de muchas instituciones de salud, mucho más preocupadas en sofisticar sus equipos y programas electrónicos, aunque estos sean perfectamente funcionales al poder.
En todo caso es el modelo que engarza perfectamente con el funcionalismo político que apenas busca cambiar las formas, producir cambios puntuales en fenómenos aislados y no busca provocar reformas que cuestionen las bases profundas de la sociedad y sus relaciones ecológicas.

PROPUESTA DEL AUTOR: La Salud Pública requiere metodológicamente de un metarelato crítico que no se pretenda como un discurso matriz, y que  no impida la vigencia de las distintas visiones culturales, sino que opere como un metadiscurso que permita comprender los procesos de la salud colectiva como totales, que ofrezca a los estudios sobre lo simbólico una teoría social y política, y que pueda operar como un instrumento de coordinación de una lucha emancipadora en la cual cobren vida los discursos de los “otros” y sus articulaciones, pero no se difumine su pertenencia social

APORTE PERSONAL: la necesidad para un ecosistema sustentable; y cuando nos referimos a la noción de sustentabilidad, estamos aludiendo a la máxima equidad y humanización posibles para asegurar la plena seguridad humana de las generaciones actuales y futuras. La necesidad y la seguridad humana de la cual forma parte una ecología segura, no pueden ser negociables, ni sujetas a criterios de restricción y minimización que dependan de la concentración de recursos o conveniencia de ninguna élite, ni social, ni de género ni étnica.
Un paradigma de la salud pública debe establecer con nitidez el profundo sentido social y humano del espacio.


Resultado de imagen para calidad de vida




Resumén: Doctorante: Mayra López






1 comentario:

  1. Casino Games | DrmCD
    Experience the best 전주 출장샵 games and experiences available from the world's 포천 출장마사지 largest manufacturer of gaming equipment, the most advanced 이천 출장마사지 game software and accessories  Rating: 4.5 · ‎6,322 경기도 출장마사지 reviews 출장샵

    ResponderBorrar